domingo, 13 de diciembre de 2015

Yo y el resto.

¿Deberíamos dejar fluir el agua, o estancarla? Ya me viene grande ésta decisión, y hasta me harta.

Los sentimientos se digitalizaron en el siglo XXI, eso sí lo tengo claro; a día de hoy lo único que fluye son los bytes, porque los sentimientos "ya no están de moda", o eso es lo que veo últimamente, que vale más el orgullo y la apariencia que un "te quiero", que un "me importas" o simplemente una sonrisa producida por una mueca graciosa.

He de confesaros algo: yo antes era feliz, ahora simplemente soy. Me da pena ver lo que veo, sentir lo que siento, hacer lo que hago, y que no sirva para nada, como si fuese en vano, como si fuese directo al cubo de la basura. Estoy harto de ceder, de falsas ilusiones, de creer, de tener esperanza, de centrarme en el resto y no en mi, de que me mientan, de que me fallen, de ser el malo simplemente por decir las cosas como las siento, de decepciones, de los "quizás", de las indirectas, de las inconcreciones, de los "sí pero no", de perder el orgullo por quien no lo merece, de rebajarme a la altura del betún, de hacer como si no pasara nada, de la inestabilidad, de guardarme las cosas, de no rechistar, de hacer lo imposible para nada, de estar ahí para todos, de que todos no estén para mi cuando lo necesito, de preocuparme, de que nadie se preocupe por mi.

 Estoy cansado de ser "de usar y tirar", estoy cansado, agotado y sin aliento ya de que me utilicen, de ser una herramienta, un juguete.

No sé qué cojones le pasa al mundo, si es que va muy lento o es que yo voy muy rápido, pero ha llegado un punto en el que no hay sincronización, y no sé si algún día la habrá.

jueves, 3 de septiembre de 2015

La ilusión, la vida, la costura y el morbo.

Desde un punto de vista racional y objetivo, podríamos considerar la vida como complicada ¿no?
Situaciones, momentos, lapsos, en el tiempo, distintos pero a la vez iguales, que suceden porque sí, porque tienen que suceder.
Como si se tratasen de hilos entrelazados en una misma prenda de ropa, al fin y al cabo todos ellos forman un todo, pero sin estar unidos no son nada.
El problema llega cuando esa prenda de ropa, ese conjunto de hilos, no te sienta como esperabas, desde fuera se veía muy bonita, quizá incluso perfecta, pero puesta ya como que te decepciona.

Necesitamos poder coser una vida perfecta, pero a veces, sin saber por qué, damos puntada sin hilo, lo cual vamos arrastrando en un largo trecho hasta que somos conscientes de que hemos errado; toda nuestra ilusión se desvanece para convertirse en decepción. Entonces es cuando nos preguntamos a nosotros mismos qué hemos hecho mal, por qué ha salido mal, si le habíamos puesto toda nuestra ilusión y todas nuestras ganas, y cuestiones que se asemejan.

Y es que la vida, no está hecha con un molde, la vida está hecha, y ya.

Deberíamos intentar pensar en nosotros mismos, hacerle la forma que más nos convenga a nuestra vida, sin tener en cuenta las necesidades de las demás personas, sino solamente las nuestras, sin tallas universales, solo talla única.

He dicho deberíamos, porque nadie prácticamente se molesta en hacerlo, y muchos incluso tratan de probarse la prenda de otros. Qué mirándolo fríamente sí, es mucho más cómodo, es cierto, pero no por ello lo correcto, solo lo más morboso... y es que, qué tendrá el morbo que nos gusta tanto, qué tendrá que lo buscamos, qué tendrá que nos revoluciona tanto...

jueves, 17 de julio de 2014

Vive el tiempo y aprende.

La vida cambia, el tiempo pasa, y con ello aprendes.
Hacémonos llamar personas los habitantes del planeta, somos muchos, millones, quizá muchos más, demasiados.
A lo largo de tu existencia te cruzas con muchos de estos seres, y aprendes un poco de cada uno de ellos, todo para alcanzar un beneficio, porque viéndolo así, el ser humano es un ser egoísta, en general, solo piensa en si mismo y en llegar a sus metas. Pero digo en general, porque aunque todos tengamos algo de egoísmo en el interior, porque si, porque lo tenemos y lo sabéis, no es la misma cantidad en todos los cuerpos.

Cada ciudadano es un mundo, y si cada mundo crea más mundos, y todos estos mundo viven en el mismo mundo... ¿cuantos mundos hay? ¿cuantas realidades hay?
Si ya partimos de que cada mundo es diferente, ¿por qué nos empeñamos en juntar dos mundos, con sus más y sus menos, para poder ser felices? ¿y si lo que de verdad nos hace felices es hacer turismo?
Puede que sean demasiadas preguntas, pero estoy dispuesto a responderlas con el tiempo necesario.

La libertad es un derecho, y creo que se nos está coartando de ello. Aunque no directamente, sin darnos cuenta. ¿Por qué al ser que provino del mono le cuesta tanto aceptar los cambios que se le vienen encima?
Si el latido de su corazón, del motor que mueve esa gran carga, fuera homogéneo, sería aburrido, no viviríamos bien. Esto es igual, ¿no creéis?

Cada uno de nosotros tiene escrito un camino, al igual que el electrocardiograma, y ese camino es el que tenemos que recorrer, con o sin ayuda. Pero tenemos que recorrerlo.

viernes, 26 de julio de 2013

¿Nacional o autovía?

Nada es igual, y somos conscientes de ello. Pero existe un problema, el problema de que no queremos asumirlo.
Todos los caminos acaban dividiéndose en otros muchos, nos guste o nos disguste, hay sucesos que ocurren sin explicación, simplemente porque tienen que ocurrir, y creo que ya va siendo hora de que nos demos cuenta. No todo en la vida tiene una explicación propia, muchos achacan estos acontecimientos a Dios, los que no son necios lo atribuyen al destino.
Las personas somos como las piezas de un puzzle, tenemos que encajar unas con otras, sino buscaremos la pieza que sea acorde con nuestra forma. Eso precisamente es lo que buscamos toda la vida, con lo que nos obsesionamos, con la persona que encaje con nosotros, con esa persona especial, con esa con la que dormir y a la mañana siguiente enternecerte al verla a tu lado. Admítelo, tu también quieres una persona así, que te cuide y te quiera, incluso que te ame. Pero la vida es así, nunca sabes lo que te va a deparar, si lo supieras ¿qué tendría de divertido?

Es decepcionante que la vida no quiera dártela cuando tu quieres, pensarás; yo solo creo que para decepcionar la vida no es la más indicada, pero si lo son las personas que hay en ella. Personas que creías que iban a estar ahí siempre y te sustituyen a la más mínima, eso si es decepcionante. Yo siempre me digo: "quizá es que no estaban a tu altura, o quizá es que no te merecían", que, pensándolo en frío, puede ser verdad, ¿no? En realidad es mejor no pensarlo, seguir adelante, y que pase lo que tenga que pasar, incluso a veces es mejor recorrer la carretera nacional que ir por la autovía.
  
Lo que tenga que suceder, sudecerá, no podemos ir en contra de la vida. Por eso lo mejor es disfrutar de cada momento, pensando en el prensente, dejando a un lado el pasado y sin obsesionarnos con el futuro, que es incierto.
 

sábado, 16 de marzo de 2013

Una realidad paralela.

¡Qué bien sienta todo en boca de otros! Todo tiende al paraíso cuando oyes dialogar a otras personas, ¿o no es cierto?
Siempre he oído que el ser humano es un ser perfecto, un ser inteligente, pero sinceramente yo no se donde le ven tales cualidades, para mi es el ser más imperfecto que existe, el ser más necio y el único tan tonto que perjudica a los de su especie. El ser humano es un ser mentiroso por naturaleza, un ser de apariencias, su condición natural es fabricar falacias con el fin de llegar a un bienestar propio al cabo del tiempo.

La hora, la fecha,... son meros número que indican que el tiempo pasa, y, gracias a los cuales, te das cuenta de que hasta ahora no has hecho nada, han pasado los días, los minutos, los segundos, y no hay resultado.
Miras atrás y solo ves que has tropezado con la misma piedra cuatro mil trescientas veintiséis veces.
Entonces es cuando te preguntas "¿a esto es a lo que llaman perfección?"; en mi opinión sería más perfecto un elefante con alas de mariposa.

sábado, 2 de junio de 2012

El destino es bipolar.

Hay días en los que te levantas y lo primero en lo que piensas es en el porqué de las cosas, en porqué tiene que llegar ese momento, en porqué no pudo ser tal cosa de tal forma, en porqué le damos importancia a asuntos que no la tienen...
El destino, es él, sin él no seríamos nadie a la vez que seríamos el todo. No nos damos cuenta pero siempre está ahí, por mucho que nos duela o nos haga felices.
Quizá no nos estemos dando cuenta, pero nos está afectando todo el tiempo.
Hay momentos que gracias a el se acaban y no quieres que lo hagan, como también hay momentos que quieres que terminen y no lo hacen; pero contra ello no podemos luchar, lo único que podemos hacer es vivir, vivir la vida tal y como se nos presenta, con lágrimas y risas, con llantos y carcajadas, con broncas y bromas.

No digamos "adiós" a nada ni nadie, sino digamos "hasta pronto" que del destino nunca se sabe. Miremos hacia el futuro y tengamos al destino como un simple complemento, dejemos de preguntarnos el "porqué" de todo, el "qué pasará", y afirmemos que estamos vivos, que nos sentimos vivos y que estamos aquí, que no es poco.
¡Sintámonos afortunados! no todo el mundo puede sentirse vivo.
Luchemos contra viento y marea, contra una tempestad incluso para que llegue la calma, para poder cumplir nuestras metas y nuestros sueños.
Si ya lo decían unos amigos míos: "Vamos a dejar de comernos la cabeza, y vamos a empezar a comernos el mundo".
Y es que nada es imposible, si se lucha por conseguirlo.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Un sonido peculiar.

Se oye mucho ruido, como para poder romper un cristal, ¿qué será?, parecen personas, gente, de todo tipo; no les entiendo, no entiendo lo que dicen, no se si hablamos la misma lengua.

-"Hola, ¿qué pasa?". 
Todos me miran de muy distintas formas, descaradamente. ¿Como lo interpreto?, ¿he dicho algo que no debiera?.
Rumores, nada más que eso, murmullos; eran molestos murmullos.
Me da la sensación de que esa gente son jugadores, la mayoría con "ases en la manga", que solo hacen eso, jugar, pero que les importa más el resultado que el solo hecho de participar. 
Me parece que juegan al "teléfono estropeado", yo jugaba de pequeño, era muy divertido, salían frases absurdas.
No me digáis porqué, pero creo que no estoy en el lugar adecuado, ni en el momento correcto, o quizás si; contra el destino no se puede competir.

Siguen y siguen "jugando". Parece que no avanzan. Traman algo.
No se dan cuenta de lo que pasa a su alrededor, obvian la realidad. La realidad es que están solas, nadie entra en su "juego". Y es que no son honestas, jugando con trampas no se puede ser.
Siguen hablando, gritando, murmurando, cada vez en un tono más y más alto, ensordecedor, pero ensordecedor de las gilipolleces que componen esas palabras, esos gritos, esos murmullos.
Sus argumentos se reposan en la contradicción, se basan en la mentira.
El final de esta historia llegará cuando, de tanto ruido molesto, se queden sordos. Una pena que no se queden mudos también.

miércoles, 15 de febrero de 2012

No hay explicación disponible.

Juro que no encuentro respuesta a la pregunta "¿Por qué?". El final se acrecentó, y al final, pasó, no lo entiendo, o no lo quiero entender.

Quiero que sepas que aún que no estés el amor va a ser el mismo, aunque sea a distancia, a kilómetros de distancia.

"Te quiero" me alegro de haberte dicho esas palabras en su momento, la verdad es que no me arrepiento de todo lo que he pasado a tu lado, pero ¿ya?, ¿tenía que ser ya?, ¿tenía que llegar ya el momento en el que ya no le puedes volver a decir "te quiero" a una de esas personas por las que vivías y luchabas día a día?.

Yo voy a seguir intentándolo, el luchar digo, lo juro, por ti, que espero y se con certeza, que leerás esto, por muy lejos que estés.

Tengo recuerdos juntos, diecisiete, casi dieciocho años, dan para mucho; felices todos ellos, a tu lado no se podían tener recuerdos malos.

Son las 6.30 de la mañana y aquí estoy, recordándo esos carrillos rojizos permamentes que tenías, característicos tuyos, esa forma que tenías de darme esos achuchones de abuela que me dabas, ese cocido que me hacías los domingos que iba a verte por que yo te lo pedía, esos refranes tuyos que siempre me decías, y esas palabras tuyas que me decías antes de salir por las noches, "vuelve cuando quieras, pero no vuelvas borracho", luego me sacabas una sonrisa y tu me la respondías con otra.

Ahora mismo, y durante toda mi vida, lo único que quiero es volver a verte. Necesito volver a verte.

Sea como fuere, te deseo lo mejor, se feliz, como tu solo sabes, disfruta tanto como has sufrido en esta p*** vida. "Te lo mereces, bueno, tu te mereces el cielo entero" le dijo el nieto a la abuela.

¡SIEMPRE!

lunes, 23 de enero de 2012

El que no arriesga no gana.

Abrir los ojos y no ver lo que quisieras ver, impotencia, sientes que el mundo se abstiene de toda dificultad y de todo reto, no tienes la autoridad suficiente. No te escuchan, te ignoran.
Te envuelven en el estado de agonía permanente en el que ellos están sumidos.
Pasas de ser la persona más feliz, gracias a momentos con los que de verdad te quieren, literalmente hablando, con las personas que no fingen que lo hacen; a ser una persona que odiarías.

Reflexionas sobre el futuro, aunque quede lejos, da igual, tu reflexionas, y sobre el pasado, le das vueltas a todo lo que has hecho y piensas "¿Lo habré hecho bien?"; no obtienes respuesta, y si la obtienes es negativa. "¿Para qué tanto esfuerzo?".

Obvias el presente y no le das importancia, lo dejas a un lado, si, vives, estás vivo ¿y qué?, si en éste mundo solo se sabe reprochar y echar en cara lo que hacemos mal; nadie, y digo nadie te premiará, suficientemente, lo que haces bien.

La sociedad ha sido creada para llenar el vacío que tenemos cada persona, supuestamente; aunque a veces parezca que ha sido fabricada para que nos angustiemos y decaigamos cuanto antes. La sociedad no puede parar el ciclo reproductor de la vida.
La vida es como una enfermedad de transmisión sexual; la sociedad no es la cura, no la erradica, pero si que puede hacer que dure menos, y eso es exactamente lo que hace.

El final de toda esta historia es la evaporación de todo infectado. ¿Y a quién le importará entonces?, a nadie, prácticamente igual que ahora.
Solo hay una solución, es muy arriesgada y solo unos pocos lo consiguen: tienes que quererte y confiar en ti mismo.

sábado, 14 de enero de 2012

Ya no sé a qué atenerme.


Dolor de cabeza, cansancio, sueño,... excusas producidas por la realidad corpórea con el mero fin de no realizar la actividad que debiera, mera vaguería.
Todo ello deriva en las malas acciones, en la falta de voluntad, en la falta de autocontrol, en las modas pasajeras que al final no son tan pasajeras y se convierten en costumbre, en un modo de vida.
No destroces nada, no fuerces, simplemente disfruta.

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